A saber y a saber cuando… #ELEGANCE IS A LIFESTYLE

 Cierto es que encontrarán información en artículos escritos con anterioridad, ya sea en plataformas digitales, papel, libros, códigos o manuales que tratan y explican el tema con minucia y un tacto exquisito, pero no puedo por menos y bajo el respeto ante los eruditos escribir sobre ello dada la asiduidad con la que me topo de bruces con este asunto, el cual provoca en mi una carcoma especial.
 A lo que me refiero es a como y cuando abotonar una blazer ya sea combinada con un tejano, chino, cinco bolsillos o similar, o como parte de un traje de dos o tres piezas, y es que con ello reitero la importancia que tienen los pequeños gestos y detalles que por ínfimos que parezcan poseen una transcendencia enorme.
 
 Allá vamos pues:
 Si la prenda tiene un solo botón no habrá que devanarse los sesos ya que no nos aporta variable alguna.
 Si tiene dos se abotonará siempre el superior, nunca el inferior o los dos a la vez.
 Si la chaqueta tiene tres botones y el aspecto que buscamos es algo más desenfadado abrocharemos el del centro, y si nos decantamos por algo más formal añadiremos el superior. Jamás el inferior.
 Si tiene cuatro se actuará de forma similar al punto anterior abotonando los dos del centro y el superior si se quisiera, con el inferior seguiremos en las mismas…Jamás!
 En el caso de las americanas cruzadas, emblemas de una elegancia más depurada, y a pesar de su amplio registro: 6×1, 6×2, 4×1, 4×2, 6×3,..se nos dice que nunca debemos soltar ninguno de los botones ni tampoco despojarnos de ellas aunque vayamos a tomar asiento si queremos salvaguardar al caballero que llevamos dentro,aunque en ocasiones la temperatura o el pudor por mantener nuestro aseo nos permitan dejar a un lado el riguroso protocolo y gozar de esa eventual libertad.
 Por otro lado si bajo nuestra blazer optamos por usar un chaleco, para mi una opción muy acertada llena de carácter, se dice que debe de ir suelta para que dicho complemento quede a la vista, y los botones de este deberán de ir todos y cada uno de ellos abotonados.
 En todos los casos anteriores excepto en el ya advertido de la chaqueta cruzada, al tomar asiento nos desabrocharemos el o los botones que hayamos decidido usar para dar una mayor naturalidad a nuestra vestimenta y también ganaremos en comodidad.
 Ahora bien, y aquí entra uno de los accesorios más importantes, ya sea a la hora de vestir como en cualquier otra acción o lugar como lo es la personalidad. Eso de que las normas están para romperlas en esta ocasión es cierto; bien puede decirnos el protocolo o normativa sobre como debe de ir una prenda en un evento de ceremonia o en cualquiera que requiera de etiqueta, pero cuando se trata del día a día, de una jornada laboral, una quedada con nuestros amig@s o familiares o en uno de nuestros ansiados días libres, dejemos volar la  imaginación y a nosotros mismos, dentro de la razón, eso si, atreviéndonos a darle pequeñas pinceladas como por ejemplo llevar suelta esa americana, aunque sea de un solo botón, o soltar el primero y último de los botones de un chaleco, como solemos hacer con los cardigans aportándo un toque más urbano e informal.
Escojamos la actitud como complemento principal de nuestro día a día y junto a la cultura llevaremos el mejor de los conjuntos posibles.
 Seamos nosotros mismos.
  
photo: Rubén Díez Martínez 
@rubendiezmartinez

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