Rentrée littéraire – Sexo futuro

Feliz año a todos, sí, habéis leído bien y no me he vuelto loca. Que levante la mano aquel que durante este mes no empiece nuevos proyectos o  dé un empujón a aquellos que ya tenía en marcha.  Septiembre, el mes del que se esperan muchas cosas: nuevas publicaciones, catálogos de las editoriales y varios propósitos que nada tienen que ver con libros. Normalmente, se suele recomendar lo que acaba de salir, como lo nuevo de Paul Auster, o algo que saldrá dentro de poco, pero ya sabéis que soy un poco egocéntrica y os hablo sobre lo que he leído.

Antes de irnos de vacaciones terminé este libro: Sexo Futuro, el amor en el siglo XX de la periodista Emily Witt. Para los que me seguís por Instagram ya habréis tenido una pequeña dosis de lo que me pareció, meses después voy a hablaros de este libro un poco más detalladamente para volver a recomendarlo. ¿Por qué?

Eliminando prejuicios

Cuando vamos a elegir un libro nos guiamos sin duda por el título, portada o porque sencillamente hemos oído hablar de alguno en concreto y ha captado nuestra atención. ¿Pero qué ocurre cuando es el libro el que llega a ti y no sabes muy bien qué hace en tus manos?. La primera impresión fue pensar que era un tema sobre el que no me apetecía leer en ese momento, y no por nada en especial, es un tema sobre el que siempre me ha gustado leer. Además, recuerdo una etapa en la que estaba obsesionada con Valerie Tasso. Sin embargo, el título me llevó a juzgarlo antes de tiempo y me creó una especie de rechazo. Por suerte, llevo un tiempo trabajando en evitar esos prejuicios y conocer un mínimo antes de prejuzgar. Estuve leyendo sobre otros libros que se habían publicado en la editorial y tuve una buena sensación así que ¿por qué no darme una oportunidad?

Una vez empezada la lectura he de admitir que me costó, épocas en la que la musa lectora te abandona o está centrada en otra parte. Eso, sumado a que había algo en el libro que me pedía que despertarse algo que estaba dormido en mí o que quizá debía de cambiar el prisma no hacía que resultara fácil el comienzo. Lo que quiero decir con esto os lo voy a intentar transmitir con una cita del libro:

“Pasaron cinco años y mi vida experimentó pocos cambios estructurales. Sin embargo, yo había cambiado. Ahora entendía la fabricación de mi sexualidad. Veía las costuras de su construcción y la naturaleza arbitraria de sus mitos.”

Temas tabú? no, yo no uso de eso…

Decimos que el sexo no es tabú hoy en día, que muchas cosas no lo son y qué engañados… lo peor de todo es cuando nos engañamos a nosotros mismos y pensamos que no necesitamos más información sobre un tema, como es el caso.  Pues bien… este libro me ha hecho ser un poco más tolerante precisamente por explicarme los hechos, y sobre todo los sentimientos, de una forma con la que sin haberlo vivido puedo llegar a empatizar. Desde hace un par de años he sido consciente de lo importante que es conocer para deconstruir y después volver a edificar sin barreras. Este libro me parece un claro ejemplo de que hay que deconstruir la visión que tenemos sobre el sexo, sobre cómo nos relacionamos y sobre cómo nos vemos a nosotros mismos como seres sexuales que somos, para luego, poder edificar una visión sana hacia el resto.

¿Queréis saber si es entretenido, si se lee rápido y todas esas cosas que a veces nos frenan para leer? La respuesta es: sí. Se nota que la autora es periodista en la forma en la que narra todo. Cuando menos te das cuenta has acabado un capítulo y estás reflexionando sobre lo leído. Mi consejo es que una vez acabéis un capítulo os dejéis un tiempo, aunque solo sea hasta el día siguiente, para pensar en cómo lo habéis entendido y continuéis la lectura.

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