De foodie a foodie: La Majada, el cielo de los quesos

Esta semana no empezó como las demás, por un lunes cualquiera, de vuelta a una rutina poco emocionante, de vuelta a la dieta tras los excesos del fin de semana. Que se notan, y mucho.

No. Esta semana empezó de una manera completamente diferente. Y especial. Y divertida. ¡Y llena de queso! Porque el lunes tuve el placer de asistir a la primera edición del #CheeseMedia de La Majada y de probar más de veinte tipos de quesos diferentes maridados con vinos de las bodegas Mustiguillo y Gutiérrez de la Vega.

Soy una gran amante del queso y he de reconocer que, cada vez que paso por el número 15 de Félix Pizcueta, me quedo embobada admirando el escaparate de La Majada, tanto por la variedad de quesos que se ven, como por el olor que estos emanan hacia la calle, que se percibe perfectamente a pesar de haber cristal de por medio.

Su cava atesora más de doscientos quesos artesanos y, como le pasaría a cualquier otro #cheeselover, aquel lugar me trasladó al mismísimo cielo. Denominaciones de origen españolas –asturianas, valencianas, catalanas, menorquinas…-, y de casi todos los rincones de Europa. Diferentes tipos de leche, maduraciones y formas de curación. Completamente impresionante.

El evento comenzó con la apertura de un parmesano Gran Conte piamontés de 36 kilos de peso y 40 meses de maduración.

La prueba de este queso se sucedió de otras más de veinte variedades en varias tablas diferentes: “Quesos del infierno”, “Vacas del mundo”, “Cabras de la Comunitat” y “Locos por el queso”. Todas ellas riquísimas, lo que hizo muy difícil elegir el número 1.

Pero la cena no quedó ahí: salmorejo con “huevo hilado” de queso, salchichón ecológico, chorizo logroñés, tartiflette con queso Reblochon… Y el colofón: requesón artesanal con miel ecológica de azahar.

Sin duda, toda una experiencia quesera que jamás olvidaré.

Leave A Comment